domingo 26 de febrero de 2012

Cadena de favores

Hay días en los que te pones a hacer zapping y das con la película que necesitas ver, como por arte de magia. Hoy me ha pasado eso con “Cadena de favores”. Como culminación a una semana en la que no paraba de preguntarme cuánto me habría equivocado al llevar a cabo cierta acción el sábado pasado, me he dado cuenta de que no importa. Da igual si no ha tenido efecto alguno, si esa persona lo que decidió fue que le era indiferente ese regalo, incluso que yo misma le era indiferente.

No importa porque yo hice lo que sentía que debía hacer, exactamente igual que a lo largo de los últimos seis meses. Hay cosas que se escapan de tu control, y sobre aquello que no puedes ejercer ningún poder solo queda la opción de pasar página y seguir caminando.

Aprendes que no se puede ayudar a todo el mundo, aprendes a no fiarte de primeras de las buenas intenciones de nadie, pero, por encima de todo, aprendes a seguir haciendo estas cosas. Si durante un minuto hiciste del mundo un lugar mejor para alguien, sin importar lo demás, entonces mereció la pena. 

A veces, lo único que necesitas es verlo todo desde otra perspectiva.

miércoles 22 de febrero de 2012

Noche autodestructiva en el Independance de la mano de Second

Fotografía extraída de HoyMujer.Com

El día elegido: 18 de febrero. El lugar: Independance Club. El quién: el grupo Second.

Pasadas las 11 de la noche, una hora después de la apertura de puertas, daba comienzo el concierto de estos veteranos en el mundo del indie musical, con el tema "Mañana es domingo", totalmente apropiado para la noche de sábado. El escenario se quedaba pequeño para acoger toda la energía que desprenden en directo Sean Frutos y su grupo, y es que las condiciones de la sala no daban para mucho más.

Cualquiera que conozca a la banda (en activo desde 1997, aunque hasta el 2000 no publican su primer trabajo) sabe que sus directos son fuertes, con garra y que se desviven por darlo todo por y para su público. Solo había que ver sus caras mientras los cientos de asistentes coreaban a voz en grito las partes vocales de los temas de sus trabajos "Demasiado soñadores" y "Fracciones de un segundo".

Precisamente la canción que da título a último álbum fue la encargada de continuar con la velada musical, a la que siguió "Muérdeme", con un público totalmente entregado a esos acordes mucho más duros que los que ofrecen en sus maquetas.

Con "Conocerte" se meten de lleno en una historia de amor incipiente, en esos comienzos románticos en los que todo es curiosidad por saber quién es la otra persona. Aunque no todo es así de rosa en la vida real, como demuestra un repaso por las letras de su discografía. Le llegaba el turno al que fuera el primer single de su último trabajo, "N.A.D.A.", que dura casi cinco minutos, y sobre el que confesaba Jose Ángel Frutos, vocalista del grupo, que tenían cierto miedo a la hora de sacar a luz, debido a esa duración tan extensa. Miedos infundados y apartados de cualquier atisbo de duda en el momento en que la sala canta cada una de esas palabras tristes, que hablan de una relación fracasada y un reencuentro posterior en el tiempo, como si ellos mismos estuviesen con el corazón roto.

Dejando atrás el momento melancólico, "Psicopático", introducido por un increíble guitarreo de Javi Vox, hizo bailar a todos los allí presentes, que tuvieron después un rato de calma gracias al lento tema "Nuevos secretros", que precedió a "El eterno aspirante", una de las sorpresas que incluirá el nuevo disco de los murcianos.

Y llegó la hora de ponerse "Autodestructivos" antes de un breve descanso a mitad del concierto, al que suguieron otras canciones como "A las diez", en versión acústica, "Horas de humo" (de su primer álbum), "Invisible" (en inglés) tras la que surgieron los primeros problemas técnicos de la noche, solventados en seguida, "Más suerte", su "Rincón exquisito", quizá de los más conocidos, "Tu alrededor" y un apoteósico final gracias a "Rodamos", que puso el broche de oro a una velada de música en directo durante la cual no dejaron ni un solo momento de darlo todo y entregarse a los acordes y a sus fans, sin abandonar la sonrisa ni un solo momento.

Casi dos horas de magia y de energía provinientes de las dos partes implicadas: público y banda que calentaron motores para el resto de noche de sábado madrileña, a la que siguió una fiesta de carnaval dentro del propio Independance Club.

lunes 20 de febrero de 2012

Como si...

Se había enseñado a sí misma a escribir para desahogar, para liberar ciertos demonios poniéndoles cara a través de las letras, obligándome a parar, reflexionar y darle forma con palabras. 

Hoy, sin embargo, no era capaz de cazar las ideas que revolotean por su mente y sacarlas ordenadamente por el teclado, hasta la pantalla. Supone que es algo lógico. No hay nada real a lo que hacer referencia, nada tangible. Había imaginado un cuento, por culpa de su desbordante imaginación, y los personajes se habían transformado en demonios. 

Tenía una extraña sensación de irrealidad para con todo. Como si la hubiesen soltado de golpe en un limbo oscuro y viese el mundo mal sintonizado desde ahí dentro.

martes 7 de febrero de 2012

5 a.m.

Que me toques y no sepas si la suavidad que estás acariciando soy yo o es el reverso de esta piel que se electrifica cuando nuestros cuerpos chocan sin miramientos, aliviando el dolor de los dos haciéndonos uno solo, ahogando tus penas en mis gemidos y mis miedos entre tus suspiros. Algo que guardarán esas cuatro paredes para siempre, como el mayor de los secretos porque, al fin y al cabo, solo fue real dentro de ellas.

M.

domingo 5 de febrero de 2012

Para no gritarte... Adiós

Siempre he sido más de salir a hurtadillas, de puntillas, sin que se note. Exactamente igual que cuando llego, sin avisar, pasando desapercibida. 

No me gustan las despedidas. Prefiero dejarte esta nota, que esconde el adiós definitivo, en un lugar que nunca miras, de la misma manera que a mi no me veías. 

Me voy en silencio para no gritarte que quise quererte. Que quizá te quise un poquito.


martes 31 de enero de 2012

Tus sonrisas ahogadas.

Aprendí que a las sonrisas las ahogan las lágrimas cuando no tienen fuerza para combatir el chaparrón. Y que, aun ahogadas, hay sonrisas que permanecen brillando bajo el agua, esperando que alguien las rescate.

Creí haber sido capaz de bucear en busca de algunas tuyas. Guardo sus fantasmas, enterrados dentro de un bonito cofre, al lado de tus besos, en un lugar con las mejores vistas al atardecer que nunca contemplamos juntos.

viernes 27 de enero de 2012

Hay días en que te miras en el espejo y, simplemente, no reconoces a la persona que te está devolviendo la mirada.

A mi me pasa con las fotos viejas. No tanto por el cambio físico, sino por cómo era en aquellos momentos. O más bien, cómo no era. Por eso hay veces que evito encontrarme con esas fotografías, con esa versión antigua de mi. Otras, las busco y me obligo a reflexionar. Yo he cambiado, el mundo ha cambiado.